RUTA DE LOS PUEBLOS DE COLORES, SIERRA DE AYLLÓN, SEGOVIA
Un verdadero descubrimiento esta ruta que parte de Riaza y recorrer varios pueblos de colores amarillos, rojos y negros.
Pueblos amarillos
Alquité
Es el primero que te encuentras, el más pequeño de la ruta, pero con un encanto especial. Todo en colores amarillos y ocres. Casi todas las casas están arregladas o en proceso y es un remanso de paz. En lo más alto del pueblo esta la iglesia con unas vistas increíbles hacia la Sierra de Ayllón. por supuesto tiene un bar, eso da siempre calidad a la película y allí tuvimos una anécdota, al menos curiosa. Entramos en él, y nos atendió una paisana muy amable y dicharachera. Hablamos un poco del pueblo y lo bien que se está allí, la tranquilidad que inunda todo y demás. Y nos cuenta que dependen de Riaza, de todos los servicios y que no habían pasado a segar la parte del pequeño parque con columpios y que debido al invierno y primavera tan lluviosa estaba el pasto altísimo, y que si nos nos importaba quedarnos en las mesas de la terraza exterior tomando nuestras consumiciones, que se bajaba con un vecino al ayuntamiento para reclamar que adecentaran todo aquello para que el pueblo estuviera fetén para ellos y las visitas que recibieran en época estival. Pues dicho y hecho ahí nos quedamos tan a gustito a la sombra custodiando el fuerte mientras la señora arreglaba sus cosas.
Martín Muñoz de Ayllón
Muy cerca del anterior se encuentra este pueblo, más pijín, más apartado de la carretera principal, con unas casas más amplias y cuidadas. También con iglesia, con una fuente con abrevadero, con más arboles, todo más recogido y con más vegetación. Me dio la sensación de que es un lugar de retiro de verano y de fin de semana para olvidarte del mundanal ruido y no pensar en otra cosa que en descansar, pasear, tener tu huerto o jardín y nada más. Incluso nos encontramos gente mirando casas, parecían muy interesadas, no eran las mismas miradas que las nuestras que íbamos a conocer el lugar. Las casas tiraban más a casoplones con mas metros cuadrados y con más privacidad. Todo también con vistas a la montaña. Porque siempre el clero tenía tanto ojo para ubicar sus propiedades y edificios en los mejores lugares.
Villacorta
Este ya tiene más entidad, más grande, todo rojo rojo. Casoplones de enjundia, una iglesia ya más grande, con una plaza más que digna, por supuesto con su bar con más movimiento. Ya con más coches, en definitiva más vida. Incluso ya había un autobús con una excursión organizada. Paseamos por el pueblo, con sus casas cuidadas con sus flores y balcones decorados. Vamos una maravilla de paseo, recuerdo el olor de las flores, los rosales en concreto.
Madriguera
Llegamos, aparcamos cerca de la iglesia, y nos recibió imponente. Este pueblo nos regaló unas casas imponentes, cuidadas al máximo con mucho gusto y detalle. Recorrer este lugar por todas sus calles, te encuentras rincones espectaculares. Todo muy bien integrado con un gusto exquisito y como curiosidad deciros que el frontón del pueblo, por supuesto estaba pintado de rojo. Hasta ese punto el detalle de como se cuida la estética de la zona. Por supuesto hay que adaptarse a los tiempos y el turismo es la salvaguarda de esta zona de Segovia, y creo que lo están haciendo muy bien en esta zona, sin perder su esencia y con una manera de tratar al visitante excelsa.
En este pueblo hicimos la parada para comer y elegimos el restaurante LA PIZARRERA. Acierto absoluto, por su decoración, por un servicio entrañable, encantador y una comida de rechupete. A destacar la carne con gran sabor, en su punto y ya trinchada. Ojo a la torrija, de escandalito.
Pueblos negros
Becerril
Es el más grande de los tres que vimos y es el que más expone esta arquitectura negra de pizarra. destacan los tejados y todo forrado con esas láminas de finas finas. A destacar su iglesia románica de Nuestra Señora de la Asunción, la mejor de la ruta para mi gusto. Una pena no poder visitarla por dentro, pero el ábside invita a detenerse y deleitarse con toda la decoración del mismo. A mi el románico me chifla, será por su sencillez en sus trazos y que tengo raíces de la montaña palentina, dónde el románico es religión. Tenía una amplia plaza y me gusto ver corretear a los niños en ella, jugando al balón. Me recordó a otros tiempos en los pueblos con toda la chavalada por las calles.
El Muyo
Este pueblo destaca por el mirador que tiene hacia la montaña cercana, en una plazoleta con unas vistas impresionantes y que te invitan a sentarte y disfrutar. En este caso allí estaba el bar, que le había ganado a la iglesia como el mejor lugar para divisar las maravillas naturales de la zona. Esta aldea esta más en bruto y menos reconstruida que Becerril y tiene un aspecto más auténtico.
Serracín
El más pequeño de la ruta, poco más de dos calles y recientemente rescatado del abandono, las calles sin asfaltar, como antaño estarían y muchas casas caídas, solo con los muros originales en pie. Allí nos encontramos con obreros reconstruyendo algunas de las mismas con todos los achiperres. Soy un enamorado de los pueblos o monumentos en ruinas o casi en ellas, me producen sentimientos nostálgicos de como sería la vida en ellos imaginándomelos.
Una ruta desconocida para el gran público y que es una delicia hacerla, se puede hacer en el día, e incluso añadir Riaza y Ayllón, los dos pueblos cabeceras de esta región. Manda carajo que no los conociera, mis abuelos paternos eran de Ayllón y nunca hoy hablar de estas maravillas tan cercanas. Bueno aquí os lo dejos para que los conozcáis y se aprecie que lo rural sigue estuvo, está y seguirá estando. Es imprescindible.
Rubén García




























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