Gocheando en Café Saigón

Gocheando en  Café Saigón
Gocheando en Café Saigón

domingo, 17 de mayo de 2015

Restaurante El Convento, Parador de Chinchón. A cuerpo rey, esa es la verdad

Tenía yo ganas de comer en el Parador de Chinchón y en concreto en el Restaurante El Convento, lo habíamos intentado alguna vez sin reserva, pero había sido imposible. Esta vez sí, con reserva íbamos tranquilos.




Este pueblo madrileño tiene un encanto especial, para ser sinceros una Plaza Mayor que quita el hipo. Es una de esas estampas que siempre te apetecen ver y disfrutar, sentarte en una de sus múltiples terrazas, tomarte una cerveza y observar los preciosos balcones de la misma. Ya sólo con eso te 
quedas a cuerpo rey, pero si además te das el lujazo de comer en este restaurante ya lo bordas.




Entremos en faena, comida familiar, nos ubican en un lateral del patio con vistas al mismo, mesa amplia, con buena separación con el resto de comensales, cómodos y sin estrecheces como debe ser.



Los que nos metimos entre pecho y espalda os lo dejo en imágenes



Gazpacho, queso y unas banderillas con salmón

Degustación de callos y morro guisado, migas del pastor, croquetas de puchero y caldo de cocido de taba

Migas del pastor con huevo frito y torreznos caseros

Paletilla de cordero lechal IGP asada al estilo Chinchón

Cochinillo asado y deshuesado

Bacalao de Alkorta gratinado con alboronía de verduras

Quisiera comentar lo delicioso de cada plato, el buen hacer y la profesionalidad de la cocina. Bien presentado, las raciones en cantidad más que aceptable y lo importante unos manjares tradicionales realmente ricos, esa es la verdad. Los puntos de la carne y el pescado de escándalo.

Terminamos con los postres y el vino


Brownie casero de chocolate negro

Tarta de queso asada con pera conferencia

Helado de queso artesano

Don Suero, Crianza 2010, D.O. Tierra de León

Ricos postres, el mejor el helado de queso, con un sabor y una textura deliciosa y el más flojo quizá el brownie casero un poco seco aunque con el helado que le acompañaba suplía este pequeño desliz.
El vino espectacular cada vez me gusta la uva prieto picudo, fácil de beber, acompaña muy bien y te anima a seguir.







En definitiva, si visitáis Chinchón plantearos comer aquí es un acierto por diversos motivos. El principal es lo rico que está todo y lo segundo el lugar y el servicio. Me gustó que los camareros y maître fueran bastantes jóvenes, veo que en paradores siguen con buenos profesionales y que la formación y el buen hacer sigue presente. Lo acogedor del sitio hace que comas tranquilo y sin prisa, que junto a los tiempos entre plato y plato consiguen un ambiente ideal para pasar una velada de primer orden.

Aquí os de dejo la carta del restaurante, se os abrirá el apetito, no es barato, pero merece la pena de vez en cuando darse un homenaje.



Puntuación en Gochitos




lunes, 7 de julio de 2014

La Terraza del Mercado. Calidad y excelente servicio en Alcalá de Henares


Este restaurante está situado detrás del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, en la azotea del Mercado Municipal, un lugar tranquilo aunque quizá algo escondido. Te sorprende su decoración de blanco impoluto, da sensación de amplitud, pureza y elegancia. Para mí un acierto. Las mesas son amplias, separadas entre sí, cómodas, vamos que se nota que han cuidado los detalles de este tipo.





Nos decidimos por el menú de temporada 35€, bebida aparte.

Entrantes al centro de la mesa

Chupito de verano. 
En este caso un riquísimo, fresco y equilibrado gazpacho.




Pan de cristal, ali oli y tomate natural.






Ibéricos y quesos.
De gran calidad




Parrillada de verduras y salsa romesco. 
En el punto justo de parrilla, crujiente y sabrosa. La salsa romesco le da un punto genial.





Chipirones a la plancha con encebollado y salsa de su tinta.
A este plato habría que subirlo a los altares de la cocina. Si se encuentra buena materia prima y se dejan en su punto, es un bocado de rechupete. En este caso excelente.





Plato principal a elegir:

Presa marinada ibérica con chutney de fruta de temporada. 
Espectacular, quizá sea una de las partes del cerdo mas ricas y jugosas. Un bocado exquisito.





Medallones de solomillo de ternera con morillas a la crema, jugo de carne y patata crujiente.
Hacía tiempo que no comía solomillo y la espera mereció la pena, de calidad superior, en el punto exacto con una salsa suave y sabrosa, me sorprendió.



Postre:

Sopa de melón, sandia estofada y lima.
Postre refrescante donde los haya. Un delicatessen.




Textura de chocolate. 
Uffff. Un escándalo.




Pan, café y licores de la casa incluidos.

Vino

La Planta de Bodegas Arzuaga. 
Gran elección por nuestra parte. Un gran vino para una gran velada.





Para acabar querría alabar la excelente calidad de las materias primas de los platos, el magnífico servicio que nos ofrecieron y la bonita y acogedora sala. Quizá lo único malo es la ubicación del restaurante algo escondido, pero si somos positivos pensaremos que así queda más exclusivo, mejor así, se disfrutará más cuando lo conozcáis.

Me parece un lugar ideal tanto para parejas como celebraciones, no se un cumpleaños con la familia o una pequeña celebración con no muchas personas.

Una propuesta diferente en Alcalá, fuera de las tapas y las raciones. Los platos y su presentación son sencillos y modernos a la vez, pero sin rayar lo minimalista. Las cantidades más que aceptables, buscando la calidad de lo que se ofrece. Mi más sincera enhorabuena a todo el personal de este restaurante.

Puntuación en Gochitos




http://laterrazadelmercado.com/





viernes, 28 de marzo de 2014

Restaurante Cañadío , Santander. Sorprendente cocina más allá de unas tapas inmejorables.

Me ha sorprendido gratamente cenar en el restaurante Cañadío situado en la plaza del mismo nombre en pleno centro de Santander. (http://www.restaurantecanadio.com/santander/index.html#.T4wXtrNNuSo)

Ahora que está tan de moda reivindicar la tapa y el pincho, os recomiendo acceder al interior del restaurante Cañadio para degustar sus pescados fresquísimos, de gran calidad acompañados de una completa carta de vinos. No os arrepentiréis. El atún rojo o la lubina fuera de carta no os dejarán indiferentes y como entrante unas croquetas de chorizo lebaniego o de bacalao con una textura tan cremosa que se deshacían en la boca para culminar con un coulant de chocolate o un helado de queso que no defraudaron y pusieron el toque dulce a una cena muy bien servida por el personal del restaurante que no escatimó en detalles.

Os dejo las imágenes de los platos que hablan por sí solas.

Gazpacho de fresas con buñuelos de bacalao
Croquetas cremosas de chorizo lebaniego

Lubina salvaje a la plancha con tomate confitado y salsa de mostaza

Atún rojo marinado a la menta y marcado en la plancha

Coulant de chocolate con helado de mango

En cuanto a la extensa carta de vinos, de todas las denominaciones de origen nacionales así como varios caldos franceses y alemanes, nos decantamos por un albariño afrutado y refrescante llamado Do Ferreiro, muy acorde con los platos en frescura, con un toque afrutado.


En definitiva, una experiencia a la altura del lugar y que me deja un buen sabor de boca de mi visita a Santander.





Puntuación en gochitos



martes, 18 de marzo de 2014

Restaurante La Rua. Arroz a la Zamorana

En mi última escapada visitamos Zamora, la ciudad del románico. La mayor concentración de este arte en una sola ciudad, un auténtico lujo para la vista, había una iglesia o convento a cada esquina. Pero no sólo la vista es la que se deleita si visitas la capital zamorana, también el sentido del gusto disfrutará a raudales.

Un magnífico ejemplo de lo que os hablo es comerse un arroz a la zamorana en el Restaurante La Rua. Un compañero de trabajo, Fernando, me dijo que probara este plato y aprovecho la ocasión para felicitarle por tan buena recomendación.



Es un arroz potente, a base de productos del cerdo, costillas, morro y oreja y en este establecimiento lo prepararon estupendamente. No me resulto pesado, se comía fácil, eso sí no es un plato de régimen, pero resultó sabroso, vamos invitaba compulsivamente a comer y comer sin parar. Hecho en horno de leña presentado en cazuela de barro, me dieron ganas de comerlo directamente del recipiente, pero por normas de comportamiento en espacios públicos, no me dejaron. Estoy seguro de que sabe mejor directamente de la cazuela. En definitiva un manjar que no debéis dejar de probar si visitáis tierras zamoranas.

Antes nos pedimos unas chacinas ibéricas con un poco de queso, algo ligero para abrir boca, todo ello regado con un espectacular y redondo vino de  D.O. Toro, Puertas Novas crianza 2009, del que por supuesto no dejamos ni una gota.


Unos ibéricos para abrir boca


Puertas Novas 2009 Toro.

Querría destacar de este restaurante en pleno casco histórico, el buen servicio que nos dieron, fueron amables, los tiempos entre platos fueron correctos y el local acogedor y sencillo, sin grandes alharacas, la comida de buena calidad y en cuanto al precio ajustado a lo que se ofrece. En definitiva buena relación calidad-cantidad-precio. Un lugar ideal para probar este manjar zamorano que desconocía hasta la fecha. Saldréis satisfechos de estómago y de bolsillo. Sólo un pequeño consejo al restaurante sería interesante que dispusierais de página web para mostrar lo que ofrecéis, básico en los tiempos que corren, o por lo menos estar en las redes sociales.


Puntuación en gochitos. de 1 a 5